SURA AL-FÂTIHAHni el de los extraviados. بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَنِ الرَّحِيمِ ﴿1﴾ 1. En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Exégesis: Es costumbre entre la mayoría de las gentes, antes de empezar cualquier tarea importante y preciada, pronunciar el nombre de grandes personalidades y relacionar dicho trabajo desde el comienzo con tales personas eminentes. De entre todos los seres, aquello que es sempiterno, es la pura Esencia de Dios. Por ello, debemos comenzar cada acto pronunciando Su Nombre, disponiéndonos bajo la sombra de Su Benevolencia y requiriendo Su ayuda. Así, en la primera aleya del Corán decimos: Bismil·lah-ir rahmân-ir rahîm. Esta acción no debe ser realizada solo de palabra y en apariencia, sino que debe ser llevada a cabo verdadera y significativamente, puesto que este tipo de relación dispone al acto por realizarse en una correcta dirección, manteniéndolo alejado de toda desviación, y seguramente llegará al final y estará colmado de bendiciones. Leemos en una tradición del Noble Profeta (BP): “Todo asunto importante que haya sido comenzado sin mencionarse el Nombre de Dios, permanece incompleto.”
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