SURA AL-FÂTIHAH



De la palabra Hamd” (Alabanza), se entiende claramente que Dios originó todas estas bendiciones y mercedes por Su Voluntad y Arbitrio. De esto se deduce que no son correctas las presunciones de aquellos que consideran a Dios como el Sol: compelido en su condición de fuente de suministro.

Lo interesante es que no solo es provechoso utilizar la palabra Hamd” al comienzo de los asuntos, sino que también al finalizarlos     –así como nos lo enseña el Corán. Respecto a la gente del Paraíso leemos: «...Donde su invocación será: “¡Glorificado seas, oh Dios!”. Allí su saludo será “¡Paz!”, y su última invocación será: “¡La Alabanza sea para Dios, Señor del Universo!”».

La virtud de esta aleya:

Respecto a la virtud y mérito de esta aleya, se transmitió del Imam As-Sâdiq (P): “El Enviado de Dios (BP) dijo: “Toda la Alabanza y Exaltación es particular de la Esencia de Dios, así como también es Digno y le corresponde la alabanza y la exaltación.” En otras palabras, la grandiosidad solamente es adecuada a Él. “Cuando el siervo creyente dice: “La Alabanza sea para Dios como Él es digno de ello”, los ángeles se sienten impotentes de escribir (su recompensa). Entonces, de parte de Dios, se escucha: “¿Por qué no anotasteis en el registro de sus acciones la recompensa de esta frase que el siervo creyente pronunció?”. Responden los ángeles: “¡Oh Dios nuestro! ¡Qué sabemos nosotros en qué nivel de recompensa se encuentra el hecho de pronunciar esta frase, que contiene una alabanza tal como solo Tú eres digno de la misma, como para que la escribamos!”. Entonces Dios Altísimo dice: “Vosotros registrad esta frase, y para Mí se torna obligatorio que sea Generoso con él mediante una recompensa acorde a la exaltación de la que Yo Soy digno”.

 

La palabra “Rabb”, originalmente significa “el dueño y poseedor de algo, que procede a educar y enmendar”. Esta palabra, en forma absoluta, se aplica a Dios solamente, y en caso de aplicarse a otro que Dios, vendrá, en árabe, como rección gramatical que indica posesión (idâfah). Por ejemplo decimos: Rabb-ud Dâr (el dueño de la casa); Rabb-us Safînah (el dueño del barco). En todo caso, en el significado original de la palabra Rabb, se encuentra inserto el sentido de educación e instrucción.

En el Tafsîr Mayma‘ Al-Baiân se añadió otro significado para esta palabra, que es: “una persona importante cuyas órdenes son obedecidas”. De todos modos, es probable que ambos significados procedan de un mismo origen.

 

El término “ ‘Âlamîn” es plural de “ ‘Âlam”; y “ ‘Âlam” (mundo) significa “un grupo o conjunto de diferentes seres que poseen características y/o tiempo y lugar comunes”. Por ejemplo decimos: “el mundo de los seres humanos”, o “el mundo de los animales”, o “el mundo de las plantas”, o decimos: “el mundo oriental y el mundo occidental”, o “el mundo de hoy y el mundo de ayer”. Por lo tanto, la palabra “‘Âlam”, por sí misma ya tiene un sentido colectivo, y cuando la escribimos en la forma de plural: “‘Âlamîn”, se refiere a todos los grupos o conjuntos del universo.

El autor de “Tafsîr Al-Manâr” dice: “Se transmitió del Imam As-Sâdiq –que la complacencia de Dios sea sobre él- que el propósito de “‘Âlamîn” son solo los “seres humanos”.



back 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 next