Amor sagrado y amor profano en el Islam y en Ibn Hazm



Estas y otras alusiones expresas pueden verse en el Sagrado Corلn como el rechazo del Libro Sagrado a los opresores y a aquellos que aceptan mansamente la opresiَn, o la condena a la agresiَn: "No agredلis, ciertamente Dios no ama a los agresores" . "Di: Soy sَlo un amonestador (no puedo obligaros)". "No sois un dictador". El espيritu del Sagrado Corلn es mostrar sus evidencias claras sobre aquellas ideas o posturas que defiende, pero si los hombres se rehusan a someterse a la verdad divina, son ellos los que se perjudican y Dios saldarل las cuentas en el Juicio Final. El texto Sagrado no avala el empleo de la fuerza como hemos visto para hacer valer su verdad, la realza mediante lo que la revelaciَn denomina las evidencias que son los milagros de orden sobrenatural que acompaٌan los dichos y acciones de los Profetas.

Este espيritu es el que puso de manifiesto permanentemente el Profeta Muhammad (BPD) a lo largo de su vida y de su misiَn divina. Como prueba histَrica irrefutable estلn los numerosos pactos y estatutos jurيdicos con los que el Profeta, a pesar de ostentar el poder, garantizaba por escrito, los derechos, libertades y autonomيa de judيos, cristianos y de los otros pueblos o tribus con los que pactaba.

 

EL AMOR EN EL ISLAM*

 

Sabido es que en el Islam no existe tal divisiَn entre lo sagrado y lo profano (de pro delante, fuera y anum templo), como dos لmbitos separados El Sagrado Corلn dice: "No hay nada en los cielos y en la tierra que no glorifique a Dios". Conocida es la tradiciَn profética que considera a toda la tierra un lugar de adoraciَn a Dios. La creaciَn es la sombra de Dios, como una imagen mental que no tiene ninguna independencia de la mente que la concibe, asي todo el mundo depende esencialmente de Dios y todo manifiesta Su Existencia. Por lo tanto el amor humano que se profesan los amantes no es sino una manifestaciَn del amor divino, pero con la salvedad los hombres pueden caer en la ilusiَn de no « ver» el vيnculo con el Amor de Dios. Veamos como en el Sagrado Corلn el amor estل considerado un signo de Dios y es El quien establece el amor conyugal.

 

Y entre Sus signos estل el haberos creado de esposas nacidas de vosotros, para que os sirvan de quietud, y el haber suscitado entre vosotros el afecto y la bondad. Ciertamente, hay en ellos signos para gente que reflexiona, (Sagrado Corلn 30:21).

 

Dijo el Profeta (BPD): "No hay instituciَn mلs amada para Dios que la del matrimonio".



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